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miércoles, 2 de mayo de 2018

Bloody Flower

HISTORIA

Ofelia era una chica ordinaria cuya vida no había sido nada buena, desde pequeña su madre la había abandonado, pues Ofelia había sido producto de una violación por parte de un fanático adorador de una fuerza oscura, quien pretendía engendrar un hijo para sacrificarlo, y con ello demostrar su devoción a la secta a la que pertenecía. La madre de la joven pensó en varias ocaciones abortar, ya que sentía repudio por el ser que en su vientre se gestaba y no quería ser parte de la demencia a la cual había sido arrastrada, sin embargo, al final la niña fue concebida, pero la mujer pensó en deshacerse de su pesar y con toda frialdad abandono a la recién nacida en un orfanato, para nunca más ser vista, el único recuerdo que dejó en ella, fue un antiguo amuleto, mismo que contenía inscripciones extrañas y que también había sido un presente de su padre, quien un día simplemente desapareció sin dejar rastro; ese amuleto era la única pertenencia que tenía Ofelia y siempre lo cuidaba con gran recelo para no perderlo.

Pasados 12 años, la niña ya tenía la edad considerada como no apta para el lugar, por lo que los encargados del orfanato, lejos de apoyar a los niños que cumplían esa edad, los dejaban a su suerte en las crueles calles de la ciudad, donde se volvían presas los degenerados que habitaban por todas partes del lugar. Muchos niños que como Ofelia fueron abandonados sufrieron de la inmundicia del entorno, algunas niños eran explotadas sexualmente, algunos otros fueron usados como soldados de grupos delictivos, y mucho más simplemente fueron víctimas de abusos por parte de hombres y mujeres de muy negro corazón, violaciones, adicciones y asesinatos, sin mencionar los sectarios que buscaban sacrificios para sus aberrantes actos. A pesar del caos de la situación, Ofelia trataba de buscar la forma de sobrevivir, podría decirse que era una chica con una extraña suerte, pues jamás había sido tocada por nadie, jamás se había metido en los vicios de las calles y aun menos, se había acercado a las sombras en busca de una salida, sin embargo, algo en ella no era del todo natural, pues desde pequeña Ofelia mostraba signos de lo que mucho pensaban era esquizofrenia, ya que ella argumentaba poder escuchar voces en la distancia, que la llamaban, pero nunca había podido averiguar de donde provenían esas voces.

Muchas veces Ofelia había sido observada por otras personas hablando prácticamente sola, debido a que siempre que escuchaba esas voces, la niña intentaba comunicarse para saber de quiénes eran, de dónde prevenían y por qué solo ella podía escucharlas; y era esa causa lo que hacía a la gente pensar que la chica estaba loca, y que constantemente los demás la rechazaran cuando pedía ayuda o algún alimento. Pasaron los años y Ofelia era una joven de 19 años, su piel era casi blanca, debido a que la mayor parte del tiempo se ocultaba a la luz de día para evitar problemas con otros individuos, mientras de noches vagaba siempre alerta, ocultándose en cualquier rincón que pudiera encontrar, solo las ocaciones en que salía de día eran para buscar alimento, ya fuera en la basura o en alguno que otro huerto cerca de los campos que rodeaban la ciudad, era en esas ocaciones que las gente podía verla hablando sola, con aquellas voces.

Su cabello era color marrón, estaba algo enmarañado pero aun así conservaba su tono, su ojos de un hermoso color verde, casi esmeralda, le daban un aire inquietante en combinación con su pálida piel, su cuerpo había cambiado, mismo que en ocaciones la metía en apuros, pues era difícil ocultar que ya no era la niña que había llegado a las calles 7 años atrás, varias veces había sido perseguida por hombres, que más que hombres parecían bestias, bestias sedientas de sangre y con el propósito de saciar sus instintos primigenios y salvajes; a pesar de todos los problemas que Ofelia había enfrentado, ella se mantenía con vida, pura, sin señales de malicia en su ser. Cada que podía la chica conseguía vestimenta, al punto de no tener más opción que robar en algún tendedero, donde las mujeres colgaban su ropa para que se secara con el viento y el sol, debido a que su ropa de niña ya no le quedaba, Ofelia consiguió algo más apropiado, un vestido color morado que por azar encontró y que le quedo a la perfección, era lo suficientemente grande para cubrir su cuerpo y con la medida correcta para que lo pudiera usar, Ofelia tenía una estatura de 1.60 mts.

Un día mientras camina por los limites de la ciudad, buscando un refugio seguro para pasar la noche, Ofelia encontró una zona boscosa apartada, por un momento pensó en alejarse cuando repentinamente escuchó aquellas voces, aun más fuerte que en otras ocaciones, por lo que guiándose de su audición caminó hasta llegar a la zona más profunda entre los arboles, para su sorpresa en ese lugar ya hacia un lago y al rededor de dicho lago, crearían unas hermosas flores, Ofelia sabía que era un lago y que eran las flores, porque durante su estancia en el orfanato había podido leer un libro con ilustraciones de distintos objetos en el mundo, así como la naturaleza y entre ellas las flores.

Ofelia se acerco a las plantas para verlas más de cerca, pues su belleza le era atrayente, las flores eran de distintos colores y con un brillo y fragancia inigualables, Ofelia las observó y entonces se llevó una gran sorpresa, ya que las flores comenzaron a hablar con ellas, era increíble el descubrir que aquellas voces provenía de esas hermosas plantas.

La muchacha quedó impregnada del olor, y sus ojos se abrieron como platos al escuchar claramente las dulces voces de las ajenas. Se sentía tan en calma con las frases que estas lanzaban hacia ella, frases que escuchaba y reflexionaba al momento; los timbres llenaban sus oídos con cierta dulzura, aunque... en cierto momento ella comenzó a escuchar susurros de tonalidad grave, sh-seos fuertes. De momento giró esperando encontrar al distractor de su paz, sin embargo no halló nada de naturaleza diferente a la que se encontraba.

"Ofelia cae y gira,
Corre, corre, corre.
Dos palomas caen, 
Gotas carmesí llueven en el alba,
Cabellos negros brotan del suelo.
Pobre Ofelia.
Pobre Ofelia".

Las palabras que finalmente recitaron dejaron el cuerpo de la muchacha en plano. Frío, plasmando en su rostro una facción de escalofrío y terror que, pocas veces se veía en en ser humano. No corrió, ni siquiera se quedó en un punto fijo. Solamente tambaleó su cuerpo hasta que simplemente se dejó caer, inhalo y miro el suelo soltando un fuerte suspiro, hasta dormir. En sus sueños, imágenes abstractas de un pentagrama se formaban, posteriormente fueron agujas, agua, cruces; todo iba cobrando color y textura.
~" Corre, corre, corre".

Al abrir los ojos Ofelia se encontraba tirada sobre las flores, “había sido una ilusión quizá”, la chica pensaba, de pronto comenzó a sentir ese incesante dolor en el estomago que advierte a las personas cuando es requerido consumir alimentos, Ofelia entonces supo que tenía hambre, pero no sabía donde conseguir alimento, no sabía a donde ir y en caso de saberlo no estaba segura de que podría conseguir algo para comer, un lugar donde descansar y donde refugiarse.

La pobre chica sentía tanta hambre que apenas era capas de ponerse en pie, desesperada lo único que pudo hacer fue colocarse en posición fetal y llorar, creyendo que pasaría otra noche en el frío sufriendo por no tener ningún alimento. Pasaron unos segundo y Ofelia comenzó a percibir nuevamente el dulce aroma de las flores sobre las que se encontraba, era un aroma dulce, fue entonces que una idea alocada paso por su cabeza, tenía hambre y las flores tenían un aroma irresistible, por ello es que quizo probar un poco, así que tomó una flor del suelo, la llevo a su boca, percibió nuevamente el aroma y entonces le dio una mordida a los pétalos, lentamente comenzó a masticar con cierta incertidumbre, sin embargo, tan pronto su paladar comenzó a procesar el sabor de aquella flor, sus sentidos se alteraron, Ofelia sintió el sabor mas dulce y exquisito como jamás había sentido en su vida, siendo que en algún momento había podido probar un dulce, pero nada comparado con el sabor de esa flor, acto seguido Ofelia comenzó a comer más y más flores, incluso el tallo de las mismas le era delicioso, Ofelia comió hasta saciar su hambre, y se mantuvo sentada un momento en el suelo para reposar, pues era la primera vez en toda su vida que experimentaba la sensación de estar satisfecha. Después de meditar un momento, mirando el hermosos paisaje, Ofelia creyó que había encontrado el lugar ideal para vivir, por lo que decidió que se quedaría en ese lugar, donde podía tener paz, un refugio y alimento para sobrevivir; por desgracia para la chica, su suerte estaba por cambiar, y su destino tomaría un camino distinto.

La noche había caído y Ofelia estaba recostada en el suelo para dormir, pero al cabo de unos minutos sintió que una presencia estaba con ella, por lo que dando un pequeño salto Ofelia abrió los ojos solo para darse cuenta que efectivamente no estaba sola, había unos sujetos en el lugar, todos vestidos con extraños ropajes que ella nunca había visto, todos vestían una túnica color vino, con los rostros cubiertos por un mascara que asemejaba a un craneo, debido a que la oscuridad en el lugar era profunda, algunos de los presente portaban antorchas para iluminar la zona. Sin bacilar, lo sujetos tomaron a Ofelia por los brazos y la levantaron con fuerza para ponerla de pie, la joven se asusto y trato de liberarse de sus captores, pero era inútil, no tenía la fuerza suficiente para hacerlo.

Lo hombre que tomaron a la chica la acercaron al grupo y de entre la multitud un individuo con una túnica con un tono más oscuro y una mascara semejante a un demonio se acerco a ella, la observó detenidamente, mientras Ofelia con miedo solo podía mirar los siniestros ojos del sujeto a través de los orificios de la mascara. El hombre entonces levantó su brazo derecho y posó su mano sobre el cabello de la chica, con la misma mano deslizó el dorso sobre el rostro de Ofelia desde la mejilla hasta el mentón y continuó por su cuello hasta llegar a la altura de su pecho, fue entonces que el hombre descubrió el amuleto de la chica y en sus ojos un gran asombro se proyectó.

-No es posible-, pronunció el individuo y acto seguido comenzó a mirar con mayor detenimiento el amuleto, seguido de eso levantó nuevamente la mirada al rostro de la chica, soltó el amuleto y entonces procedió a retirar la macara de su rostro.

-Hija mía, Ofelia… ¿eres tu?-, continuó el hombre mirándola con incredulidad, Ofelia por su parte no entendía que estaba pasando, y mucho menos las palabras de ese hombre, -creí que te había perdido, pero nuestro señor es tan grande, que te ha traído de vuelta conmigo-, replicó el sujeto elevando su manos a modo de alabanza.

-Por favor, déjenme ir-, finalmente habló la chica, sus ojos comenzaron a humedecerse, -¿quiénes son ustedes?, ¿qué es lo que quieren?-, preguntaba con la voz temblorosa.

-No temas, pronto comprenderás todo-, respondió el hombre, -tu naciste para cumplir un gran propósito y ahora te mostraremos cual es-, continuó hablando, mientras todos los demás comenzaron a formar un circulo, dejando un hueco a la orilla del lago, dentro del circulo de personas, había un un par de vigas de madera, formando una equis, debajo de las vigas había pentagrama dibujado en el suelo, el hombre por su parte se colocó nuevamente la mascara y comenzó a avanzar dentro del circulo, seguido de los hombre que llevaban a Ofelia, sin que ella pudiese oponerse.

-Hermanos, hemos esperado demasiado tiempo, nuestras suplicas fueron escuchadas por nuestro señor, después de tantos años ofreciendo tributos, finalmente tenemos la pieza que necesitábamos para llevar a cabo el ritual-, el hombre gritó a los presente, mismo que comenzaron a gemir de euforia, parecía que entraban en un estado de extasis.

Uno de los asistente le entregó al hombre una pequeña cubeta con lo que Ofelia percibía era sangre, por su indescriptible olor, después de tanto tiempo viviendo rodeada de inmundicia, sabía perfectamente como era el olor de la sangre, dentro de la cubeta, había un brocha, el hombre la tomó y comenzó arrojar sangre sobre los presentes, quienes parecían estar felices de ser manchados de ese liquido carmesí, otro más de sus asistentes se acercó con un objeto envuelto en una tela color negro, el sujeto procedió a descubrir el objeto, mismo que resultó ser un cuchillo con un extraño diseño, la hoja estaba ondulada y en la superficie del mango y el metal poseía una serie de inscripciones.

-Es momento de comenzar con el ritual-, continuó el sujeto y acto seguido tomó el cuchillo, hizo un corte en la palma de su mano y roció un poco de su sangre sobre las vigas dentro del pentagrama, posteriormente se acerco a Ofelia y comenzó a marcarla con sangre en el rostro, la chica por su parte trataba de evitarlo, pero uno de los hombres la sostuvo de la cabeza para que no se moviera.

-Estamos listos-, dijo el hombre a Ofelia y colocándose en medio del pentagrama, comenzó a contar su historia.

-Veras hija, cuando comencé solo era un hombre devoto, pero ahora, me he vuelto el líder de esta congregación, tu tenías que nacer para este ritual, ese siempre fue tu destino, pero al no tenerte intentamos sustituirte con otras ofrendas, aun así y por más sacrificios que hicimos durante estos 19 años, jamás conseguimos llegar a nuestro señor, cuando tu madre nos aparto pensé que era el final, pero nuestro regente es tan grande, que logró reunirnos nuevamente, yo lo había visto en un sueño en un sueño, una visión, de como te había convertido en una hermosa joven, toda una mujer, mi señor me mostró el amuleto que te regalé, me dijo que era requerido para el sacrificio, por desgracia hace unos años te perdí el rastro, pero ahora esta aquí, conmigo, con papá, para cumplir tu destino hija mía, para ser el sacrificio perfecto para nuestro señor y con ello abrir la entrada y formar parte de su magnificencia-.

El hombre hablaba con devoción en sus palabras, los demás los escuchaba y miraba como un rebaño hipnotizado siguiendo a su pastor, Ofelia lloraba y pataleaba para liberarse, pero otros sujetos se acercaron para someterla, ataron sus manos y piernas con cuerdas en las vigas para dejarla inmóvil, después de eso todos se apartaron un poco quedando al rededor del pentagrama, sin despegarse de la orilla del lago, el hombre se acercó para besar la frente de Ofelia, y a continuación levantó ambas manos al aire.

-Padre eterno, señor de las sombra, creador de los ríos de sangre, ¡escuchamos!-, profesó el hombre.

-¡Escúchanos!-, los demás asistentes gritaron al unísono.

-Señor del tormento, amo de la oscuridad, ¡escúchanos!-, continuó el sujeto.

-¡Escúchanos!-, volvieron a repetir los presente.

Ofelia estaba aterrada, mientras escuchaba a todos recitar palabras que no entendía, hablaban en un lenguaje que nunca había escuchado, no sabía que hacer, estaba desesperada, miraba a los lados pero no encontraba una forma de salir de esa situación. En un momento intento liberarse, soltando sus manos, pero debido a los amarres en sus piernas perdió el equilibrio y entonces cayó al suelo, y a causa de la inercia giró ligeramente el cuerpo. Los presentes volvieron a sujetarla para que no se interrumpiera el ritual, la ataron nuevamente con mayor fuerza, Ofelia no podía soltarse, de pronto algunos integrantes de la secta arrojaron cuerpos de animales muertos, mismos que cayeron a un lado de Ofelia, la chica entonces miró que se dentro del circulo habían caído dos palomas muertas.

-Ofelia, Ofelia… -, la chica escuchó nuevamente aquellas voces, seguida de una risa traviesa, -Ofelia, corre… debes correr… -, continuaron las voces, mientras Ofelia miraba a la distancia que eran las flores quienes le hablaban al tiempo que comenzaban a brillar.

Repentinamente su concentración se vio interrumpida al sentir que algo cayó en su rostro, mientras el hombre seguía recitando sus palabras, rociaba nuevamente de sangre a la chica, misma que lo miraba con terror en el rostro, el hombre levantó la mano con el cuchillo y todo quedó en silencio, de pronto y con un movimiento en diagonal, el sujeto dejó caer una embestida con el cuchillo, haciendo un corte en el estomago de la chica, Ofelia por su parte comenzó a gritar de dolor, mientras su sangre comenzaba a brotar, los presentes entraron en extasis y euforia, uno de los sectarios se acercó y colocó una tela en su boca y la amarró por detrás de su cabeza, para evitar que se escucharan los gritos de la chica, el hombre prosiguió a dar otro corte en sentido contrario de forma recata, haciendo otro corte en el vientre de Ofelia.

El sujeto se giró a unos de los asistentes que estaba a su lado derecho y entonces ofreció el cuchillo, el tipo con un brillo en los ojos hizo una reverencia y tomó el cuchillo en sus manos, el padre de la joven se aparto y entonces el sectario se acercó a Ofelia, misma que tenía la respiración muy agitada, con los ojos empapados en lagrimas y las mejillas enrojecidas por el esfuerzo al gritar y la presión del dolor que sentía, el hombre con el cuchillo en mano la miró, hizo una nueva reverencia y acto seguido hizo un corte de arriba a abajo en el brazo izquierdo de la chica, la sangre brotó del corte y el hombre paso el cuchillo a otro de sus compañeros, 12 personas más el padre de la chica estaban en el lugar, todos y cada uno de ellos se turnaron para hacer cortes en todas partes del cuerpo de Ofelia, quien entre los murmullos de la muchedumbre podía escuchar las voces de las flores, pero apenas podía distinguir lo que decían.

Para cuando el último individuo termino de cortar le padre de Ofelia se acercó, la miro y entonces le propino un fuerte bofetada, Ofelia estaba por perder la conciencia, pero el hombre no la dejaba dormir, quería mantenerla consiente hasta el final.

-Mírame perra-, dijo el hombre con total frialdad en sus palabras, Ofelia no entendía como le hombre quien se jactaba de ser su padre le ocasionaba tan horrible situación, actuando con tanta crueldad.

De pronto, Ofelia sintió que el hombre metía su mano en su entre pierna y presionaba su vagina, ella solo pudo dar un gemido casi ahogado, debido a que su garganta estaba dañada de tanto gritar, el hombre entonces removió la tela de su boca y Ofelia pudo respirar un poco más, por su parte el hombre giró levante la cabeza hacia la izquierda y cerró un momento lo ojos, después de un momento apartó su mano del cuerpo de Ofelia y entonces abriendo los ojos y giró nuevamente para mirarla con una malicia que ella no había visto hasta el momento, ella por su parte nuevamente soltó un gemido ahogado, apenas audible.

-Así que aun no te han tomado-, pronunció el hombre, -por eso nuestro señor te quiere Ofelia, por eso es que pudo hallarte, porque necesita una mujer casta para el sacrificio, en ocaciones mis hermanos no pueden contenerse, y yo tampoco debo decir, así que primero fornicábamos un poco con los sacrificios, al principio era incomodo penetrar a los hombres, pero después comprendimos que solo debíamos enfocarnos en el placer de la carne, pero tu eres diferente, jamás dejaría que alguien te tocara, ya que tu me perteneces y solo yo debo ser quien te posea-, recitaba el hombre con una perversión incontrolada, acercándose a la chica lamió su mejilla, mientras Ofelia solo presionan sus labios para trata de mantener la boca cerrada.

Ya casi en sus últimos momento de vida Ofelia miraba al hombre frente a ella, ese hombre no podía ser su padre, no un sujeto con tan oscuro corazón, pero entonces comenzó a reflexionar con la poca cordura que le quedaba, en toda su vida no había visto ni una sola muestra de cariño, paciencia, amabilidad, nada; pensó que el mundo estaba lleno de basura como su padre, como los hombre y mujeres que estaban en ese momento, como las personas que habitaban en la ciudad, y entonces un nuevo sentimiento comenzó a surgir en su interior, un sentimiento que le producía la idea de querer eliminar todo ese mal que había en el mundo, el odio se apodero de su alma y entonces su mirada de terror comenzó a transformarse en una mirada de odio.

El padre de la chica la miró, se sorprendió de ver que ella había cambiado su semblante, a su vez, los asistentes se quedaron en silencio, mirando a la joven.

-Es el momento, ya es hora-, dijo el hombre y entonces, empujando con fuerza el cuchillo, arremetió contra el pecho de Ofelia, clavando el metal hasta llegar a su corazón, Ofelia lanzó su último grito de vida y después de ese grito, el cual duro lo suficiente como para helar la piel de varios sectarios, Ofelia murió.

Todos quedaron expectantes, no sabían que pasaría después, el hombre miró a su alrededor, no parecía haber efecto alguno, pero de pronto, el lago comenzó a agitarse, los presentes miraron con asombro como las flores de todo el lugar estaban brillando, y ante la incredulidad de los individuos, una ligera linea de agua comenzó a salir del lago hacia la equis, poco a poco hasta que se hizo un canal de agua que comenzaba a llenar el pentagrama al rededor del cuerpo de Ofelia; el líder sectario comenzó a reír como un demente, elevando los brazos al aire, el ritual había surtido efecto.

-Hermanos, hermanas… nuestro señor ha respondido, nos esta dando la bienvenida a su eterna magnificencia-, gritó el hombre con fervor, mientras sus seguidores levantaban también los brazos y hacían alabanzas, unos comenzaron a abrazarse y posteriormente a tocar sus cuerpos, el hombre los miró entonces se acerco a ellos y de un momento a otro todos comenzaron una orgía para recibir a su amo.

El agua finalmente llenó el pentagrama y seguido de eso comenzó a evaporarse, las flores brillaban con mayor intensidad, y seguido comenzaron a parpadear como luces intermitentes, todos estaban tan concentrados en sus actos de depravación, que no fueron consientes de lo que ocurría con Ofelia. El vapor del agua comenzaba a introducirse a través de su nariz y boca, hasta que toda el agua se seco y el ultimo fragmento de vapor se introdujo en el cuerpo de la chica, a continuación Ofelia despertó de golpe, con un gran suspiro, como si hubiese despertado de un mal sueño, su padre y los demás detuvieron sus actos, y entonces el hombre se incorporó, completamente desnudo se acerco al cuerpo de la chica.

-Mi señor, ¿a caso te has hecho con el cuerpo de mi hija?-, preguntó el hombre bajando la cabeza a modo de reverencia, los demás se acercaron y rodearon el cuerpo de la chica para inclinarse ante su amo.

Ofelia levantó la mirada hacia el líder sectario inclinando ligeramente la cabeza a la izquierda, después giro la vista hacia todos los presentes, todos la miraban con asombro, los ojos de Ofelia habían cambiado, la figura de unas flores se habían formado en sus pupilas, mientras el color de la esclerótica de sus ojos se había vuelto completamente negro, su vestido rasgado había adquirido un tono mas oscuro en su color debido a la cantidad de sangre en el, al tiempo que se restauraba, así como las heridas en su cuerpo, comenzaron a cicatrizar y desaparecer. Repentinamente las cuerdas que sujetaban las manos y pies de Ofelia comenzaron a quemarse, liberando el cuerpo de la chicha.

-Poderoso señor, digamos por favor, ¿cuales son sus mandatos?-, preguntó el hombre a quien el creía era el ser que habían invocado.

-Muerte-, pronunció finalmente el ser, su voz era similar a la de Ofelia, pero con un tono más gutural, hasta cierto punto producían un eco ligero al hablar.

-¿Muerte mi señor?, ¿para quién?-, preguntó el hombre con algo de incertidumbre.

-¡Para todos!-, respondió la chica, y acto seguido se abalanzó contra el hombre frente a ella, tomando su cabeza con amabas manos.

-Mi señor, ¿qué hace?-, dijo el hombre con esfuerzos por la presión en la cabeza, intentó quitarse las manos de la chica pero era inútil, ella poseía una fuerza descumunal.

-Mi nombre es Bloody Flower-, respondió Ofelia y acto seguido comenzó a halar con fuerza hasta arrancar de lleno la cabeza del hombre, quien solo pudo dar un leve grito de agonía antes de que su cuerpo cayera al suelo mientras un rápido reflejo en los nervios de su cabeza le hicieran parpadear, seguido de eso, Ofelia arrojó la cabeza hacia los sectarios, mismo que no pudieron contener el miedo en su ser.

Sin importan cuan atroces habían sido sus actos, cuan retorcidas acciones habían cometido en nombre de su deidad, al final nunca se imaginaron el terror que ellos iban a experimentar, pues algo era seguro, Ofelia no estaba poseída por el ser que ellos buscaban, su espíritu se había transformado en una entidad de gran poder, pues todo el odio que ella había reunido antes de su muerte atrajo toda energía negativa que se encontraba en el lugar, después de tantos sacrificios el lugar se había impregnado con el odio y deseo de venganza de todas aquellas almas que habían sufrido el mismo tormento que Ofelia.

Alguno de los presentes se arrodillaron suplicando perdón y piedad, pero Ofelia tenía otras intensiones, usando su propias manos, Ofelia los abrió por la mita, dejando al descubierto sus órganos y huesos, seguido de eso Ofelia hizo que a algunos les explotara por completo la cabeza, haciendo parecer que gotas de sangre caían, el alba llegaba y el paisaje se impregnada de una lluvia de sangre mientras el sol comenzaba a iluminar el lugar, ya solo quedaban 4 sectarios vivos, mismos que intentaron huir, pero fue inútil, los ojos de Ofelia cambiaron, se transformaron completamente en flores, y de igual forma su cabello se transformó adquiriendo un color completamente negro, mismo que en un instante cayó con fuerza en el suelo, hundiéndose y brotando nuevamente como raíces, alcanzando a los sectarios, tomándolos de las extremidades y halando con tal fuerza, que fueron desmembrados, bañando el suelo con la sangre de los desgraciados.

Finalmente todos habían muerto, el sol había salido, los rayo estaba alcanzando la zona del lago y Ofelia notó que se estaba desvaneciendo, así que como último acto se acercó a aquellas flores que le habían hablado, se dio cuenta entonces que no eran flores comunes, se trataban de las almas de aquellos que habían muerto, mismas que se fusionaron con el alma de Ofelia para dar forma a un nuevo ser, Ofelia tomó un par de flores y las devoró, dejando una sola flor en su mano para devanare por completo al ser alcanzada por la luz del sol, dejando caer su amuleto en el acto, la tierra por su parte hizo su trabajo, tragándose los cuerpos de cada individuos muerto y absorbiendo la sangre, y así nueva flores comenzaron brotar.


INVOCACIÓN

Para realizar la invocación de Bloody Flower necesitas los siguientes materiales:
-Una flor, puede ser de cualquier tipo y cualquier parte, pero si una una rosa la conexión será mayor
-Un recipiente con agua, puede ser agua de tu casa, pero si consigues agua de río el ritual toma mayor fuerza
-Sal de grano
-Dos velas blancas de largo mínimo de 30 cm
-Cuchillo
-Fósforos, mechero, encendedor o algo con que pueda encender las velas

Proceso de invocación:
-Espera a que se den las 4:15 am
-Traza un circulo grande con la sal
-Coloca el recipiente con agua en el centro de circulo
-Coloca la flore dentro del recipiente
-Coloca una de las velas dentro del circulo justo frente al recipiente
-Toma el cuchillo y haz un corte en la palma de tu mano
-Rocía tu sangre sobre la flor para establecer la conexión
-Siéntate dando la espalda al circulo con la otra vela en sus manos y el objeto que tengas para encenderla rápido
-Cierra los ojos y espera unos minutos

Si haz hecho los pasos de forma correcta, comenzarás a percibir un aroma dulce, y a continuación escucharas la voz de una chica, pero sin importar cuanta curiosidad tengas no debe abrir los ojos ni voltear a mirar, pues a Bloody Flower no le gusta que la miren.

A continuación puedes preguntarle cosas que quieras saber, sin importar que ella te contestará, pero advierto que quizás la verdad sea más fuerte de lo que esperas, de igual forma puede pedirle un deseo, pero debes claro con lo que pides, ya que puede que el resultado de tu deseo no sea de tu agrado.

Una vez que hayas terminado de tus peticiones o desees terminar la charla con Bloody Flower, debe encender la vela que tienes, levantarla lo suficiente como para que este mas arriba de tu cabeza, y entonces pronunciar la frase “ha llegado el alba”.

Si todo sale bien ambas velas serán apagadas por un brisa fugas y el ritual habrá terminado, en caso de que no se apaguen las velas gira lentamente sobre ti mismo(a) sin abrir los ojos para quedar frente al circulo, con la mano hacia el frente busca el recipiente con agua y extraer la flor, recuerda que debe mantener lo ojos cerrados, cuando extraigas la flor, extiéndela y ofrecerá como obsequio si siente que la toman de tu mano entonces solo espera unos momentos y las velas se apagaran terminando el ritual.


FICHA TÉCNICA

Nombre:
Bloody Flower
Nombre Real:
Ofelia Bulgsbur
Género:
Femenino
Tono de piel:
Blanca
Edad antes de morir:
19 años
Fecha y lugar de muerte:
14 de Marzo de 1975, Portland, U.S.A
Edad actual:
62 años desde su nacimiento, su aspecto siempre es de 19 años
42 años como entidad
Color de cabello:
Marron
Vestimenta:
Vestido color morado
Estatura:
1.60 mts
Color de ojos:
Verde

viernes, 24 de febrero de 2017

La Mujer de Humo




A lo largo de mi vida, he escuchado a mucha gente decir, que todo pasa por alguna razón, sin embargo, cuando pregunto la razón por la cual algún acontecimiento sucede, nadie es capas de darme una explicación de las cosas.

Siempre creí, que cuando encontrabas a la persona correcta para compartir el resto de tus días en este caótico mundo, un vinculo más fuerte que la vida se formaba entre ambos.

Creía, que si algo llegaba a sucederle a una de las dos parte la otra persona experimentaría algún sentimiento o premonición, sin embargo, al final descubrí, que todo eso solo son tonterías que las personas dicen a otras o a sí mismas para tratar de tener una vaga esperanza de proteger a sus seres amados.

Por mucho tiempo estuve buscando una razón, una explicación, algo que me hiciera entender el por qué yo no supe, no sentí nada, no percibe ninguna señal que me indicara que mi amada Elizabeth sufría.

En verdad creí, que si algo malo le pasara yo sería capas de percibir, presentir la situación y así protegerla de todo peligro, por desgracia, basto una llamada para saber que mi amada esposa no llegaría a casa aquella noche del Diciembre, el destino suele ser cruel con los amantes que solo quieren vivir sus vida en armonía, tratando de no sumergirse en el estrés del día a día.

Jamás me imagine que un solo desperfecto, un ligero desequilibrio, un minúscula falla en el mecanismo de su auto, bastaría para que el destino me arrebatara de los brazos al amor de mi vida, aun cuando la vi en su lecho de muerte me negaba a creer que la visión ante mí era real.

Después de su sepelio y posterior entierro, me aleje de muchas personas, amigos, compañeros, familia, quienes solo querían brindarme su apoyo; pero, como podrían ser capaces de ayudarme en esos momentos, ninguno de ellos tenía la capacidad de devolverme a mi Elizabeth, por mucho tiempo me sumergí en un encierro solitario, hasta poco a poco recuperar la cordura nuevamente.

Con el tiempo volví a recuperar mis amistades, quienes a pesar del tiempo seguían esperando por mí para saber como estaba, mi familia jamás me abandonó, mis amigos me brindaban si cariño como siempre había sido, mi vida comenzaba un nuevo capitulo, debía seguir adelante, por mi Elizabeth, se que a ella no le hubiese gustado verme en esa deplorable situación.

Una noche mientras me encontraba con cuatro amigos dos varones y dos chicas en casa de uno de ellos, me presentaron unos nuevos amigos que se habían unido al grupo durante mi encierro, ambos chicos eran agradables, pero tenía ideas sombrías sobre la vida y la muerte, vestían de forma inquietante con llamativos tonos negros, eso nunca me ha molestado en lo más mínimo, pero en ocaciones los relatos sobre sus experiencia hacían que más de uno nos sintiésemos inquietos, incluso perturbados.

No fue hasta una noche de Abril, que la joven pareja fue más allá con sus actos, mientras nos encontrábamos en un bar bebiendo unas cervezas y escuchando una banda de rock local, el chico comentó haber usado una tabla especial para contactar con los espíritus del más allá, a lo que su novia confirmó sus historias argumentando las experiencias realizadas en un cementerio cercano al bar donde nos encontrábamos.

Poco a poco y al calor de la platica y los niveles de alcohol subidos de tono en la mayoría de los presentes, los ánimos por experimentar con la mencionada tabla se hacían más grandes, yo por mi parte al escuchar que podías hablar con personas conocidas que ya habían fallecido, no tarde en generar la idea de hablar con mi Elizabeth.

Ya habían pasado unos años de su muerte y aun así yo seguía con el deseo de hablar con ella, al menos una vez más para decirle que estaba bien, y que esperaba ella estuviese en un mejor lugar, entonces uno de mis amigos notó la inquietud en mi cara y con su mirada pude percibir que me cuestionaba si pensaba lo que él creía estaba pasando por mi mente, sin decir palabras, solo con la vista cruzada yo asentí y él también a continuación, por lo que entendí, el me apoyaba con mi decisión.

Eran cerca de las 3:00 de la madrugada, el bar estaba por cerrar, así que guiados por los jóvenes, a quienes se les había puesto el apodo de “la pareja gótica”, nos dirigimos en dirección al cementerio, al llegar, tuvimos que trepar por una barda de concreto para cruzar al otro lado del lugar, como nuestros guías experimentados en el mundo de lo paranormal, dejamos que la pareja gótica nos llevara al lugar ideal para hacer contacto con el más allá.

Después de unos minutos todos llegamos a una especie de plaza a mitad del cementerio, en ese lugar se realizaban la mayoría de ceremonias religiosas cuando se acercaban las fechas para venerar a los difuntos, pero también se contaba que seguido se practicaban rituales satánicos para invocar a las fuerzas de la oscuridad, por mi parte, desde la muerte de Elizabeth me volví completamente escéptico, incluso algo alejado de los temas religiosos y de índole paranormal y demás.

Al estar en esa zona todos nos sentamos en medio de la plaza formando un circulo y entonces, el joven gótico sacó la tabla, no me había percatado que la cargaba consigo cuando estábamos en el bar, sin embargo no le di importancia, seguido de eso, la chica nos pidió colocar el dedo indice sobre un pedazo de madera con forma de triángulo, la pareja entonces nos explicó que ese tablero se conoce como ouija y el pequeño puntero era para que los espíritus se comunicaran mediante las letras, numero y palabras impresas en el tablero, seguido de eso, nos pidieron colocar el dedo índice sobre el puntero y en seguida, las sesión espiritual dio inicio.

El chico gótico preguntó quien quería ser el primero en preguntar algo, y entonces mi amigo alzo la voz en dirección a mí, argumentando que yo podría estar interesado en hablar con mi difunta esposa, el habló por mí pues sabía que yo no me atrevería a dar el primer paso, entonces todos volvieron su mirada hacia mí y finalmente yo asentí sin decir más.

Comencé con mi primer pregunta, quería saber si Elizabeth me escuchaba, paso un momento y no hubo respuesta, un par de segundos después comencé a perder la paciencia y dije que era inútil hacer eso, repentinamente el puntero comenzó a moverse por si solo, yo les reclamé que no me gustaba que se burlaran de mi situación, pero al ver el rostro de todos me quedó claro que nadie estaba de broma, todos al igual que yo se habían sorprendido por el movimiento del objeto sobre el tablero.

Con movimiento lento, el puntero pasó a través de las letras hasta llegar a la palabra “HOLA”, el joven gótico entonces nos dijo con énfasis que no debíamos retirar el dedo del objeto así estuviésemos asustados, pues la conexión se había establecido y si nos retirábamos sin cerrarla podría ocurrir un desastre, así que todos nos mantuvimos firmes durante la sesión, entonces la chica gótica preguntó quien era la presencia que nos saludaba.

El puntero se movió nuevamente formando una palabra que me altero un poco, “ELIZABETH” fue la respuesta de aquello que nos contestó, entonces pedí que me dejaran preguntar algo, los demás accedieron y pregunte si era mi esposa, el objeto se movió y llego a la palabra “NO” del tablero, entonces me sentí decepcionado y me deprimí un poco, mi amigo trato de tranquilizarme, seguido él preguntó qué es lo que quería y la respuesta de la presencia nos impactó a todos, “SACRIFICIO” se formó con las letras seleccionadas, entonces el chico gótico preguntó que clase de sacrificio quería, los demás pidieron que parara la sesión, pero ambos, la pareja gótica estaban emocionados por la situación, el puntero continuó su movimiento, formulando “INOCENTE”, entonces el chico gótico con euforia dijo interpretar que la presencia quería el sacrificio de un inocente, mi amigo por su parte comenzó a decirle que detuvieran todo porque loas otras chicas comenzaban a asustarse, mismas que pidieron que pararan la sesión para irse de ese lugar.

Los chicos góticos algo molestos aceptaron, pero nos pidieron poder preguntar algo más y después de eso no iríamos, todos accedimos y entonces la pareja se miró el uno al otro como si ya tuviesen algo en mente, seguido de eso el chico entonces pidió a la presencia manifestarse, por lo que molesto, le exigí que se dejara de cosas, pues nos habían mentido, de pronto el puntero volvió a moverse para forma la frase “DENTRO”, por lo que el chivo gótico preguntó dentro de donde se encontraba, y el puntero formó la última palabra “ELLA”.

Sin que nadie se lo esperara la chica gótica comenzó a agitarse completamente, como si le estuviese dando un ataque epiléptico, el chico entonces la abrazo para detenerla y comenzó mencionara frases sin sentido.

“EL BAILE TERMINA A LA HORA DEL MONO”

“LA NOCHE CAMINA POR EL DESIERTO DE PLATA”

“ÉL VIENE SOBRE SU CORSEL DE MADERA CON SU SOMBRERO DE HUESO”

-Vamos Angela reacciona-, el novio de la chica trataba de calmarla, hasta que grito su nombre y entonces esta se detuvo, giro la mirada al chico y con un tono más grave en su voz esta le respondió.

-Me llamo Elizabeth-, al decir esto era cuerpo de la chica se petrificó por completo, mientras emitía un fuerte y estruendoso grito al aire hacia el cielo, un grito desgarrador.

Mis amigos se levantaron de la impresión, el joven por su parte la abraza y le suplicaba que dejara a su novia en paz, por primera vez mostraba signos de miedo, un completo terror en su mirada y la desesperación de ver a su novia en ese estado, entonces me sentí algo identificado, como cuando vi a mi amada esposa en sus últimos minutos, durante la lucha por su vida en la sala de cirugías.

Sin saber como un instinto me hizo reaccionar y corrí a tomar la tabla, y sin bacilar la partí en dos golpeándola contra mi pierna, en cuanto la tabla se partió en dos, la chica cayó al suelo, su cuerpo se había liberado, todos asustados pero con ganas de salir emprendimos la huida de ese lugar, mi amigo ayudo al chico gótico a cargar a su novia, mientras los demás buscaban una salida alterna, pues no podíamos trepar el muro de concreto con la novia del chico en ese estado.

Seguimos caminando por unos minutos, mirando en todas direcciones, cuando de pronto comenzamos a escuchar lamentos, provenientes de todas direcciones, era como si salieran de las tumbas aquellos desgarradores sonidos, finalmente después de lo que pareció una eternidad notamos una puerta en la distancia, para nuestra suerte estaba abierta y apresuramos el paso, estábamos por llegar, cuando de la nada una especie de humo comenzó a manifestarse delante de nosotros, hasta forma la figura de una mujer.

-No se detengan-, grité y decidí adelantarme para confrontar a aquella aparición, no sabía como pero estaba dispuesto a defender a mis amigos, cuando llegue hasta ella mis piernas se detuvieron de golpe, no lo podía creer, es figura no era otra que mi Elizabeth, en total confusión solo pude pronunciar su nombre con tartamudeo, pero poco duro la impresión, pues la imagen de mi amada comenzó a deformarse y entonces comprendí que solo era un visión que me había hecho ver esa cosa.

-¿Quién eres?, ¿qué quieres?-, grité enojado, mis amigos se sorprendieron pues nunca me habían visto desplegar el coraje frente a ellos, siempre me mostré como una persona apacible, pero el engaño de esa aparición me había hecho sacar todo el sentimiento de ira que había reprimido durante todos esos años y entonces sin reconocerme a mi mismo me desquité con la aparición, le grite tanta maldiciones y le exigí que nos dejara en paz, cuando finalmente me quede sin aliento, me detuve y solo miraba a la figura frente a mí con la respiración agitada.

-Vuelve-, finalmente dijo aquella aparición y acto seguido se desvaneció delante de mis ojos, los demás llegaron hasta mí y mi amigo me preguntó si estaba bien, yo solo baje la mirada y después giré la vista a ellos, para asentir, acto seguido todos salimos lo más rápido de ese lugar y llevamos a la novia del chico gótico a un hospital para que la revisaran.

Después de un par de horas, la chica salió, tenia una contusión en la cabeza pero no había pasado a mayores, después de eso, todos tomaron transporte para irse a sus respectivo hogares, yo fui el último en partir, me encontraba esperando un taxi para ir a casa, estaba sumido en mis pensamientos, bajo la luz de la lampara de calle en la acera, repentinamente la luz comenzó a parpadear hasta apagarse, levanté la mirada y entonces la luz volvió a encenderse, segando momentáneamente, bajé la mirada y froté mis ojos con los dedos índice y pulgar de mi mano, cuando abrí los ojos me llevé una fuerte impresión, la figura de humo del cementerio ya hacia de pie parada frente a mí al otro lado de la calle, seguido de eso mi respiración comenzaba a agitarse y de pronto, la figura se desvaneció en un parpadeo, pero noté que al desaparecer la figura un objeto cayó al suelo, la curiosidad hizo que me acercara y entonces vi que se trataba de un pedazo de la ouija que había roto, sobre ella estaba el puntero, entonces me agache y me coloqué en cuclillas y una fuerza invisible me hizo sentir ganas de colocar el dedo índice sobre el puntero, lo hice y entonces este comenzó a moverse, lentamente se deslizó hasta llegar a la palabra “ADIOS”, la sesión finalmente había terminado.

Me levanté dejando los objetos en el suelo, sinceramente no me interesa saber que fue de ellos, cuando finalmente un taxi pasó y lo tomé para ir a casa, durante el transcurso meditaba sobre todo lo que había ocurrido esa noches, las frases extraña que mencionó la chica mientras estaba poseída, la manifestación de la figura en el cementerio, la última aparición en la calle, realmente es algo que no podré olvidar fácilmente, con el tiempo mis amigos, incluyendo a la pareja gótica claro esta, decidimos no hablar más sobre el tema, la pareja por su parte cambiaron sus hábitos y no volvieron a involucrarse en temas paranormales, yo por mi parte algunas noches he tenido visiones a través de mis sueños, me miro a mi en un lugar lleno de neblina a esa mujer intentando guiarme hacia alguna lugar, quizá un día decida seguirla y descubrir que es lo que intenta mostrarme.


miércoles, 18 de enero de 2017

El Muñeco Perfecto


 
Pocos juguetes hacen que un niño desarrolle un gran sentimiento de cariño, poco son aquellos objetos infantiles que hacen emocionar la mente de un infante, y más aun, pocos son los casos en que es un juguete el que desarrolla un fuerte interes por un pequeño, o al menos es lo que las apariencias dejan ver a quienes tienen contacto con dicho juguete, hasta que llega el momento en que la verdad es revelada.

Matías era un niño muy tímido, no era muy sociable y constantemente se encerraba en su habitación para estar  a solas, el pequeño pasaba gran parte de su tiempo dibujando y escribiendo sobre aquello que el anhelaba en la vida, dejando notas en...


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El Muñeco Perfecto


 
Pocos juguetes hacen que un niño desarrolle un gran sentimiento de cariño, poco son aquellos objetos infantiles que hacen emocionar la mente de un infante, y más aun, pocos son los casos en que es un juguete el que desarrolla un fuerte interes por un pequeño, o al menos es lo que las apariencias dejan ver a quienes tienen contacto con dicho juguete, hasta que llega el momento en que la verdad es revelada.

Matías era un niño muy tímido, no era muy sociable y constantemente se encerraba en su habitación para estar  a solas, el pequeño pasaba gran parte de su tiempo dibujando y escribiendo sobre aquello que el anhelaba en la vida, dejando notas en un cuadernillo, Matías tenía 6 años, era hijo único y no tenía más familia que sus padres, su padre trabajaba hasta tarde y su madre hacía los deberes del hogar, aun así procuraban a su hijo para que nada le faltara y que no se sintiera solo. Se acercaba el cumpleaños del pequeño y sus padres, quienes habían descubierto las notas del chico, decidieron hacer algo especial por su hijo, así que planearon una fiesta con un regalo especial para que Matías se sintiera feliz.

Una mañana mientras el niño asistía a la escuela, Ángel, el padre de Matías junto a Luisa, la madre del pequeño, se dirigieron a la zona comercial de la ciudad, ambos buscaban todos los ingredientes para hornear un pastel de chocolate para su hijo, también buscaban un juguete especial, algo que hiciera que su hijo se sintiera acompañado y no tan solitario, el día siguió su curso, tenían todo lo necesario para el paste, pero no habían tenido suerte en encontrar el juguete ideal, por lo que juntos buscaron rápidamente por las tiendas de antigüedades, algo que cumpliera con las características que buscaban para el regalo de Matías.

Al pasar por una tienda de juguetes antiguos, Ángel y Luisa notaron en una estantería una caja de madera tallada, de la cual se asomaba la cabeza de lo que parecía ser un muñeco de madera, una mujer de avanzada edad atendía el negocio, por lo que la pareja preguntó por el preció del muñeco, Ángel y Luisa se acercaron, lo extrajeron de la caja y lo observaron detenidamente, la pareja notó que estaba tallado en madera, con detalles muy definidos, casi parecía ser un hombre en miniatura, lo que más sorprendió es que su estructura era tal, que sus piernas, brazos, inclusos sus manos tenían movilidad, los dedos de este podían doblarse como una mano humana, su piel había sido hecha con una tela fina pintaba de forma que asimilaba piel real y en su rostro una simpática sonrisa, era el juguete perfecto para su hijo, sin importar el precio los señores pidieron a la mujer de la tienda que les empacara la caja en un envoltorio, pero la mujer al mirar el juguete, se negó a venderlo, argumentando que se trataba de un articulo muy viejo y se rompería rápido, sin embargo y a pesar de las quejas de la mujer, la pareja insistió hasta que esta accedió.

La pareja salió de la tienda y se dirigieron con prisas a casa, los días transcurrieron y el cumpleaños de Matías llegó, con una gran fiesta la familia compartió un gran momento de felicidad, entonces llegó el momento de abrir los regalos, el pequeño Matías con emoción comenzó a romper los envoltorios de cada presente, uno contenía ropa, otro un auto de juguete, finalmente, tocó el turno de abrir el regalo especial de sus padres, Luisa le entregó la caja envuelta y el niño con una enorme sonrisa abrir el empaque, cuando sus ojos vislumbraron el pequeño muñeco de en la caja de madera, el niño se sintió muy emocionado, abrió la caja de madera y sacó al hombrecillo para verlo bien, los padres de Matías por su parte se sintieron felices de haber conseguido su objetivo, ver feliz a su hijo, el pequeñín corrió a abrazar a sus papás para agradecerles y les dijo que nombraría a su nuevo amigo Tobby, la tarde avanzó y la noche cayó, todos se fueron a acostar, Matías por otro lado, estaba feliz mirando a su nuevo compañero.

Los días pasaron y Matías pasaba la mayor parte de su tiempo con Tobby, incluso cuando iba a la escuela, el niño llevaba a escondidas al muñeco para mostrarlo a sus amigos, tenía charlas alargadas con el hombrecillo de madera, imaginaba aventuras en su casa, se dibujaba con su amigo y en ocaciones dormía con el en sus brazos, todo parecía ser felicidad en la vida de Matías, sin embargo una noche, Matías descubrió que Tobby, era algo más de lo que aparentaba, después de que todos se fueron descansar Matías se acomodo en su cama y se dispuso a dormir, pasados unos minutos una voz lo despertó, Matías se incorporó en su cama, frotó sus ojos con el dorso de sus manos y entonces lo miró, Tobby estaba de pie sobre su cama frente a él, Matías se sorprendió y dio un pequeño salto.

-No te asustes pequeño, no te haré daño, soy yo Tobby-, dijo el muñeco al niño, para tranquilizarlo.

-¿Cómo es que puede hablar?, ¿Porqué no habías dicho nada antes?-, el pequeño Matías preguntó a Tobby, pues ya habían pasado muchos días desde que los padres del niño se lo habían regalado.

-Veras Matías, yo estuve dormido todo este tiempo, pero desde que llegue a tus manos comencé a despertar-, respondió le muñeco, quien se acerco para sentarse a un lado del niño, recargando su espalda sobre la cabecera de la cama de Matías, el pequeño por su parte se sentó recargando la espalda igual que el muñeco para escuchar su platica.

-¿Eres un juguete mágico?-, continuó Matías, con la inocencia de un niño de su edad.

-Más o menos-, respondió Tobby, -Veras, yo era un hombre como tu papá, hace mucho tiempo yo trabajaba como juguetero, cuando una bruja malvada tomo mi espíritu y lo encerró en este muñeco, desde entonces permanecí dormido, hasta que tu me despertaste-, Tobby le contaba su historia, como es que podía hablar y la acción que lo llevo a esa situación.

-¿Hay forma en que pueda liberarte de ese embrujo?-, preguntó Matías, con la intención de ayudar a su amigo.

-Si, hay forma, pero es muy peligroso-, respondió Tobby.

-No importa, yo quiero ayudarte, tu eres mi amigo, por cierto, ¿cuál es tu nombre real?, yo te puse Tobby-, dijo Matías, mientras el hombrecillo de madera se ponía de pie nuevamente, colocando su mano derecha en la barbilla, froto ligeramente de derecha a izquierda la palma de la misma, el muñeco meditó unos segundos.

-Ya no recuerdo mi nombre, pero Tobby me gusta, así que así me puedes llamar-, dijo finalmente, entonces pasaron las horas y Tobby siguió contando historias a Matías, hasta que este se quedó completamente dormido.

A la mañana siguiente Matías despertó con su amigo a un lado, ambos se saludaron y entonces comenzaron a planear la manera de liberar del hechizo a Tobby, por lo que aprovechando que era fin de semana, Matías pidió a sus padres que lo llevaran al centro de la ciudad, pues quería buscar algunas cosas para su nuevo amigo, los padres del niño tomaron el asunto con gracias y creyeron que era una excusa para que le compraran un nuevo juguete, así que lo llevaron al mismo lugar donde habían comprado a Tobby, para buscar algo nuevo que pudieran conseguirle a Matías, mismo que usando una mochila llevo a Tobby al lugar, al llegar el niño susurro al muñeco que tenía que apresurarse, cuando la mujer de la tienda los saludo, los padres de Matías comenzaron a hablar con ella, mientras el niño aprovecho para sacar al muñeco de su mochila y este comenzó a correr hacia una habitación que estaba detrás del mostrador de la tienda, para buscar un objeto.

Cuando la anciana preguntó por el muñeco a los padres de Matías, estos le contaron que se lo habían regalado por su cumpleaños, por lo que ella algo sorprendida se acercó rápidamente al niño y colocando sus manos en los hombros del pequeño le cuestionó si este le había hablado y aun más si lo había llevado a la tienda, los padres del niño interrumpieron a la mujer reclamando por su comportamiento, la mujer entonces con un aire de enojo les pidió a los padres del niño que se retiraran de su tienda, pues ella ya no era responsable de las cosas que pasarían, Ángel por su parte tomó a su hijo de la mano y le dijo a su mujer que se fueran del lugar, pero el niño preocupado por que su amigo no había regresado, pidió que se quedaran otro momento, pero Luisa lo tomó de la otra mano y saliendo de la tienda, después de eso se retiraron a casa.

De vuelta Matías entró, subió las escaleras hasta su habitación y se encerró, los padres del niño no entendían el porque y creyeron que se había asustado por la anciana, así que decidieron no presionar a su hijo hasta que este se tranquilizara, al llegar a su habitación Matías abrir su mochila y entonces Tobby salió de un salto, asustando al chico, quien cayó al suelo quedando sentado.

-Lo siento Matías, no quise asustarte-, dijo Tobby, mientras Matías se levantaba y se colocaba sobre sus piernas, doblando sus rodillas.

-Tobby, ¿estás bien?, creí que te habías quedado en la tienda-, respondió Matías con emoción.

-Alcance a meterme en tu mochila antes de que salieras con tus papás-, respondió el muñeco.

-Muy bien, ¿conseguiste lo que necesitabas para liberarte de la maldición?-, preguntó Matías con una sonrisa a su amigo, de pronto, el semblante de Tobby cambió, su mirada se mostraba maliciosa y su sonrisa se había deformado ligeramente, haciéndola ver algo perturbadora.

-Si Matías, lo conseguí, solo me falta una cosa más-, dijo Tobby, mientras miraba al niño y comenzaba a acercarse a él.

-¿Tobby?, ¿qué tienes?, ¿porqué me ves así?-, Matías comenzó a sentirse asustado por la repentina reacción de su amigo.

-No temas niño, pronto todo abra terminado-, continuó Tobby, -Veras, hay algo que no te dicho, pero ahora que lo sepas, no tendrá importancia-, Matías retrocedió hasta quedar completamente recostado sobre el suelo, mientras Tobby, se posesionaba en su pecho, actos seguido, el hombrecillo de madera se sentó y comenzó a contar una historia a Matías, su verdadera historia.

“Yo era una excelente juguetero, todos los niños querían jugar con mis creaciones, pero yo me sentía vacío, mi meta en la vida era crear el juguete perfecto, el más detallado y mejor refinado, quería crear una replica exacta de una humano en un juguete, sin embargo, no contaba con los “materiales” que requería para poder hacer la replica, pues necesitaba los órganos de una persona para poder hacer su replica en madera y agregarlos a mi creación, con el tiempo y una ardua investigación, descubrí un viejo libro de hechizos, en el cual había un ritual para poder extraer objetos, escénicas e inclusos la sangre y partes de un cuerpo, por lo que comencé el ritual, conseguí todo los materiales e invoqué a una entidad de otra dimensión, su nombre era Kaz, un demonio que me mostró la forma de conseguir lo que necesitaba, así que le ofrecí mi alma sin más, para conseguir lo que quería, pero ese maldito ser tenia otras intenciones, cuando finalmente pude conseguir todo lo que necesitaba, comencé a trabajar, Kaz me dio las habilidades de un verdadero artesano, no podía creer cuanto habían mejorado mis trabajos, hasta que al fin lo conseguí, creé el juguete perfecto, un hombrecillo de madera que cumplía con los estándares que yo buscaba, pero cuando mi obra estaba lista la gente del pueblo descubrió mis acciones, pues para conseguir los órganos tuve que arrebatarlos de algunas personas, al final me vi acorralado por esta situación y con mi ultimo aliento supliqué a Kaz que me librara de la furia de los pobladores, ellos no se contuvieron, comenzaron golpearme con palas, machetes y rastrillos de jardín, en fin, con todo lo que tuvieran a la mano, mientras con mis vista casi borrosa pude ver a ese desgraciado entre la multitud riéndose a carcajadas por mi desgracia, para cuando la policia llego apenas era reconocible, el pueblo y todos decidieron ocultar todo y mi historia fue borrada de las páginas de esta ciudad, entonces cuando comenzaba a sumergirme en el mar de la muerte, Kaz tomó mi espíritu.

-Aun no es tu tiempo, te falta vivir otro poco más Jacob.

Esas fueron sus palabras antes de encerrar mi alma en este muñeco de madera, mi obra maestra, mi mayor triunfo, es mi prisión“.

Matías se encontraba en completo terror, mientras escuchaba la historia de Jacob, el juguetero que había hecho un pacto con un demonio para realizar una masacre por su obsesión, y quien había sido condenado a poseer el cuerpo de un muñeco de madera.

-Si gritas no solo te mataré a ti, mataré a tu papi y a tu mami también-, continuó Jacob, interrumpiendo los pensamientos del niño.

-¿Qué quieres de mí?-, pregunto Matías, tratando de contener el llanto sin éxito.

-Necesito tu corazón niño, es el material necesario para poder salir de este encierro-, Jacob bajó del pecho del niño y se acerco a la mochila para sacar un libro de su interior.

-¿Eso fue lo que querías de la tienda?-, preguntó Matías.

-Si, este libro contiene la información del hechizo que debo realizar, para ello, necesito el corazón de un inocente que cumpla como ofrenda de paz, para liberar mi tormento-, respondió el muñeco mientras abría el libro para buscar la página que contenía la información que necesitaba.

-Matías, la cena esta list…-, de pronto y sin que Jacob se lo esperara, los padres del niño entraron a la habitación, descubrieron la escena de terror que el niño estaba viviendo, la madre de Matías dio un grito de miedo mientras el padre del niño corrió para levantar al pequeño y sacarlo de la habitación, pero en ese momento el muñeco se abalanzó contra Ángel para intentar asesinarlo, pues sus manos de manera eran tan duras como piedras.

-Corre, saca al niño de aquí-, grito Ángel arrojando al niño a los brazos de Luisa, misma que salió rápido con el niño de la habitación, Matías asustado corrió de la mano con su madre, mientras en la habitación Ángel trataba de liberarse del muñeco, quien a pesar de su tamaño poseía un fuerza casi como la de un adulto normal, debido a la maldición que este tenía, de igual manera y debido a su pequeño cuerpo, Jacob contaba con una agilidad sobrehumana, hasta que finalmente golpeó al padre del chico en la nuca, dejándolo inconsciente, seguido de esto salió con velocidad de la habitación para encontrar al niño y a su madre.

Cuando Luisa llego a la puerta de la casa se percató que esta estaba cerrada con llave, Jacob, se había asegurado de que nadie saliera de la casa, por lo que rápidamente buscó las llaves en un pequeño buró que estaba a un lado de la puerta, en el cual siempre dejaban las llaves para tenerlas a la mano, pero Luisa se dio cuenta de que no estaban, busco a los lados y en el piso para comprobar que estuviesen cerca.

-¡Mamá!-, grito Matías asustado, señalando hacia las escaleras, pues el hombrecillo de madera estaba bajando.

-¿Buscaban esto?-, Jacob levanto su mano derecha, tenías las llaves, -Nadie saldrá de este lugar, ahora entrégame al chico-, continuó con un grito de reclamo hacia Luisa.

Luisa se giró y miró el recipiente donde colocaban los paraguas a un lado de la puerta, en sentido contrario al buró de las llaves, tomó una, colocó a Matías detrás de ella y comenzó a retroceder hacia la sala, apuntando con la punta del paraguas al muñeco frente a ellos, Jacob corrió para atacar a Luisa y esta soltó un golpe con el paraguas, golpeando al muñeco, pero para su mala suerte, este detuvo el golpe con sus manos, y de un tirón arrebató el paraguad de las manos de Luisa, acto seguido Jacob dio un gran salto con sus piernas de madera y soltó un fuerte golpe con el mismo paraguas dando en la cien a Luisa, seguido de esto la mujer cayó al suelo inconsciente, solo quedaba Matías en el lugar.

-No más juegos niño, es hora de que me entregues lo que necesito-, dijo Jacob, al pequeño, el cual permanecía de pie, inmóvil a causa del miedo profundo que sentía en esos momentos.

-Tobby, somos amigos, por favor no me lastimes-, finalmente pudo mencionar Matías, tratando de distraer la mente del muñeco.

-Ni nombre es Jacob, ya te lo dije, Tobby es un nombre estúpido-, respondió con un regaño el hombrecillo, mientras se acercaba más al niño, Matías no supo que hacer, solo cerrar los ojos y esperar su final, pero de pronto una voz familiar lo hizo reaccionar.

-liberatur anima a corpore.... solvo peccatores punit-, Matías observó a su padre parado detrás de ambos, en sus manos sostenía el libro que Jacob le había mostrado previamente, por su parte, Jacob giró rápidamente, su semblante cambió, su rostro mostraba preocupación e impresión.

-¿Que diablos crees que haces?, detente-, Jacob gritó con reclamo a Ángel, afuera de la casa el viento comenzó a soplar con mayor intensidad, el cielo comenzó a nublarse y un trueno retumbo entre las nubes.

Cuando Jacob bajaba las escaleras, Ángel recuperó la conciencia, entonces escucho al muñeco hablar con su mujer e hijo, se levanto rápidamente para ir tras el juguete, cuando algo en el suelo casi lo hace tropezar, Ángel bajo la mirada y vio un extraño libro en el piso, comenzó a observarlo y entonces algo llamó su atención, un hechizo convocaba una fuerza que haría que aquellos objetos, animales o personas que estuviesen siendo poseídos se liberaran y volvieran a su estado natural, por lo que sin perder la página del hechizo, Ángel bajo rápidamente las escaleras, para encontrase con su mujer inconsciente y el hombrecillo de madera a punto de atacar a su hijo, entonces sin bacilar comenzó a leer las palabras del libros, no sabía si lo hacía bien, pero por la reacción del muñeco, todo parecía indicar que si.

-servare iustitiam in rebus incidit malum.... accipit relaxat damnant espitiru-, el padre de Matías continuó con la invocación, las nubes cubrieron por completo el cielo, rayos y truenos comenzaron a manifestarse, una fuerte tormenta se desató sobre todo el lugar, dentro de la casa una especie de remolino de viento se manifestó en el lugar donde se encontraban todos.

-¡Ya basta, cállate!-, Jacob gritó pero no pudo moverse, su cuerpo no reaccionaba, solo su cabeza.

-Hola Jacob, tiempo sin vernos-, de pronto el remolino de viento se detuvo y una figura encapuchada se manifestó, un ser de tamaño desproporcionado, una voz profunda y siniestras y una presencia imponente, Ángel por su parte corrió hacia Matías, lo tomó en sus brazos y se acerco a Luisa, quien recuperó el sentido, la familia entonces quedó asombrada ante la presencia de ese misterioso ser, Jacob solo podía observar al ser en cuestión, su rostro de madera mostraba una expresión de miedo.

-No, no, como es esto posible, me había librado de ti, estaba a punto de cumplir mi objetivo-, Jacob comenzó a reclamar al aire, su cuerpo finalmente pudo reaccionar, pero poco le servia, ya que no podía dejar de temblar, pues sabía cual era su destino, el ser encapuchado solo lo observaba, después dirigió su mirada a la familia.

-Todo ha terminado, es hora de que duerman-, después de esas palabras un tornado comenzó a rodear al hombre de madera, quien solo pudo gritar por la desesperación, los padres de Matías cayeron al suelo inconscientes y Matías antes de desmayarse miró a Jacob, quien lo observó antes de caer al suelo.

-Algún día volveré-, pronunció Jacob y un haz de luz salió de su cuerpo disparado hacia el cielo, un trueno retumbo y la lluvia freno de golpe, las nubes se disiparon y todo volvió a la calma, el muñeco cayó al suelo y Matías quedó inconsciente.

La noche avanzó y el día llegó, Matías abrió sus ojos, estaba en su habitación, todo estaba en orden, bajó de su cama y miro en todas direcciones, no había señas de Jacob, salió de su habitación y bajó las escaleras, todo estaba en calma, no había desorden alguno, entonces escucho la voz de su madre desde la cocina y Matías corrió para buscarla.

-Ya te levantaste hijo, pensé que dormirías hasta tarde, recuerda que ya estas de vacaciones-, dijo Luisa al pequeño, el no entendía porque su mamá se mostraba tan tranquila, entonces la voz de su padre lo hizo girar de regreso.

-Hola hijo, ¿listo para comenzar las vacaciones?-, al igual que Luisa, Ángel se mostraba ajeno a los acontecimiento que había ocurrido durante la noche, -Por cierto, encontré tu juguete tirado en la sala, cuidalo hijo, no se te vaya a extraviar-, entonces Ángel le mostró el muñeco de madera a Matías, y este se sobresalto un poco, y dio un paso atrás.

-¿Esta todo bien Matí?-, pregunto su papá algo curioso por la reacción del pequeño, entonces Matías lo entendió, aquel ser, quien sea que fuese, había borrado la memoria de sus padres y se había llevado consigo el alma de Jacob a un lugar que solo aquel sujeto sabía, Matías recupero la postura y tomó el muñeco en sus manos, entonces soltó una leve risa y se sintió aliviado.

-Si papá, todo esta bien, gracias, ya no lo perderé de vista-, respondió Matías con una sonrisa a su papá, seguido de eso, se acerco para darle un fuerte abrazo, después, corrió para abrazar a su madre y finalmente se digirió a su habitación.

-Voy a cambiarme, los veo más tarde, los quiero-, los padres de Matías se quedaron algo extrañados, pero al final no dieron mucha importancia, les alegraba ver a su hijo feliz.

Matías nunca habló del tema y siguió su vida con normalidad, con el tiempo, se volvió un experto en temas paranormales, hasta convertirse en un experimentado demonólogo, pues al estar acomodando sus cosas encontró un interesante libro debajo de su cama, el libro de Dess.